Nuestra Finca

Como firmes creyentes en la importancia de la conservación del medio ambiente, aprovechamos la oportunidad de adquirir una parcela de tierra abandonada en la parte alta de la isla Santa Cruz en el año 2003. Lamentablemente, esta tierra había sido despojada de la mayor parte de vegetación nativa intencionalmente o a raíz de la invasión de especies introducidas. Fue así que nos establecimos como objetivo la restauración de la finca y la recuperación de un hábitat de otro modo perdido.

Afortunadamente para nosotros, encontramos muchas plantas de café abandonadas entre la maraña de malezas. Aprovechamos este hallazgo, recuperamos dichas plantas y revivimos el cafetal que, al poco tiempo, comenzó a dar sus frutos. Aprendimos después cómo procesar el café desde la cosecha hasta la tuesta y el empaque, y es así como el Café Lava Java nació.

Paralelamente al cafetal, las especies nativas comenzaron a florecer gracias a nuestro uso de prácticas respetuosas con el medio ambiente. Fue así como logramos un equilibrio entre la producción de un gran café y la conservación de la flora y fauna locales.